jueves, 1 de diciembre de 2011

Texto Colores y más


Nuevos desafíos de la Formación Profesional en Uruguay.
El objetivo de este trabajo es demostrar la contribución de la formación profesional a desarrollo económico y social del país, aumentando de la productividad, creando más y mejores empleos facilitando la participación e inclusión de todos y todas en la vida económica y social de un país a través del acceso al empleo y analizar los desafíos que implican para ésta la nueva coyuntura socio económica de nuestro país.
Desde el año 2003 Uruguay transita un proceso de crecimiento económico por encima del 4% acumulado, acompañado del aumento de los niveles de ocupación y de la disminución del desempleo, registrándose en el 2010 un 58.4 % y un 6,8 % respectivamente, lo que representa un enorme cambio en relación a las cifras históricas de empleo y desempleo en nuestro país.
Este contexto actual de crecimiento económico que continúa impulsando la creación de empleo, con tasas de desempleo menores a las tasas de desempleo natural, sumado a las perspectivas de un bajo crecimiento de la población en edad de trabajar para los próximos años y un limitado perfil de los inactivos actuales hace surgir algunas interrogantes:
¿En qué medida nuestro país acompaña dichos cambios desde las políticas públicas de formación Profesional? ¿Hasta qué punto la situación actual del mercado laboral podría representar en el futuro una posible limitación al crecimiento económico? ¿Qué modelo de desarrollo desea seguir el Uruguay?
No debemos perder de vista que este crecimiento se ha producido sobre todo a través del desarrollo del sector industrial (soja, lácteos, carnes, cereales, etc) y del sector de los servicios (logísticos, turismo, financieros, etc.) Si pensamos en los próximos 20 años y en la posible continuidad de las tasas de crecimiento, de empleo, de inversiones, de disminución de la pobreza, entre otras debemos pensar en un cambio en la matriz productiva de nuestro país que introduzca un nuevo sector de desarrollo, el sector manufacturero (siderurgia, tecnología, farmacéutica, forestal, minera entre otras), permitiendo de esta forma la transformación de la matriz productiva a través de la producción de bienes de alto valor agregado.
Si ese el camino que nuestro país desea seguir debemos comenzar a planificar el cambio, generando espacios de diálogo e intercambio que involucre a trabajadores, organizaciones no gubernamentales, gobierno, representantes de la sociedad civil, empresarios, académicos, entre otros. Y uno de los principales desafíos que deberá enfrentar para esto, es el desarrollo de un sistema de la formación profesional que facilite ese cambio, teniendo protagonismo el MEC, MTSS MIEM.
Es por esto que nuestro país debe comenzar a tomar conciencia de la necesidad de la capacitación permanente, del desarrollo de nuevas capacidades y de un sistema integrado de educación y formación acorde al desarrollo productivo del país, que permita realizar una planificación estratégica en políticas públicas de formación profesional. Para esto se vuelve necesario entonces, impulsar la inversión e incorporación de cambios tecnológicos en el sector empresarial y fortalecer las políticas públicas de empleo vinculadas a la educación profesional y capacitación haciendo hincapié sobre todo en políticas que faciliten la contratación de aquellos sectores de la población que requieran condiciones especiales.
Existe actualmente en el mercado falta de fuerza de trabajo acordes con los requerimientos productivos, producto de una política educativa ajena al desarrollo productivo del país, que a su vez se vió acentuada por los altos índices de emigración que sufrió nuestro país a inicios de la década pasada.
En el “Informe preliminar sobre Necesidades de Calificación y Personal de las empresas” realizado por el Observatorio de Mercado de Trabajo de la DINAE-MTSS, donde 107 empresas que presentaron proyectos a ser promocionados en el marco de la ley de inversiones en 2008 y 2009, se plantea que algunas empresas ya están teniendo dificultades a la hora de incorporar personal no consiguiendo en algunos casos cubrir las vacantes.
Según este informe :
· 1 empresa no consiguió en 4 casos
· 1 empresa no consiguió 3 en casos
· 5 empresas no consiguieron en 2 casos
· 12 empresas no consiguieron en un caso
En esas 107 empresas 110 puestos no lograron ser cubiertos.
Pensando en que el mercado de trabajo pueda no tener, en un futuro, oferta en determinadas categorías de trabajadores se vuelve necesario precisar la información sobre las necesidades de demanda de empleo de modo de permitir a los trabajadores y empresarios orientar de una manera más adecuada sus decisiones.